miércoles, 18 de junio de 2014

¿Cómo hablar de tu sonrisa? Lo he intentado mil veces, quería contártelo a ti que estas tan harta de verla que no eres consciente de lo que regalas cada vez que sonríes. Pero lo intento y no puedo, no puedo, me abandonan las palabras. A veces dudo de que sea posible, al menos para un aprendiz de poeta que solo sabe escribir de lo que otros ya han escrito, incapaz de crear palabras nuevas para ti.
Pero lo seguiré intentando y nadie leerá ya nunca las miles de frases que he borrado y que yo ya tampoco recuerdo. Y lo seguiré intentando porque me gustaría que supieras como la veo yo y todo lo que me hace sentir.
Ojala pudieras entrar en mi cabeza y verla como ya la veo. Ojala pudieras. Ojala pudieras aunque pudieras ver también todo lo que oculto al mundo, aquello que me he guardado siempre para mi solo. No, no me importaría que lo vieras si fueras capaz de ver también tu sonrisa desde mis ojos.
A veces, cuando estamos juntos, intento contártelo con un beso, pero escribo mejor de lo que beso. Mis labios se posan en tu sonrisa queriéndote contar lo que siento pero beso peor de lo que escribo. Y al llegar a tus labios me pierdo en un paraíso en el que me olvido de todo.
Regreso a casa, en esa nube que tantas veces me recuerdas, pensado que sí, que hoy será el día, que después de haberla tenido tan cerca, de haberla incluso acariciado podré por fin escribir sobre ella. Pero me equivoco una vez mas, me vuelve a superar y no lo consigo.
Si algún día lo logro será mi poema mas bello, si algún día lo logro mi sonrisa se sentirá mas cerca de la tuya.