miércoles, 31 de mayo de 2017

CCPR- Hoper XXXVI: Driro

Las instalaciones de Ny Verden se encontraban prácticamente en lo que podría decirse que era el centro de la colonia, fueron los primeros en trasladarse y alrededor de ellos fue creciendo la colonia. Driro era un planetaba viable, tenía una atmosfera con una concentración de oxigeno un poco mas baja que la de la tierra lo que obligaba a sobrealimentar de oxigeno los periodos de sueño que habían de realizar en cabinas especialmente habilitadas, por lo demás no había ningún otro problema para la vida salvo la falta de alimento. Era un planeta que visto desde fuera podía parecer una extensión de tierra gris pero que en realidad estaba cubierto por completo de una especie de hongo de ese color que era el responsable de que el planeta contará con esa atmosfera respirable. La tierra que había debajo era cultivable y en ello se afanaban los habitantes de la colonia. Terraformar, crear él ambiente adecuado para hacer completamente posible la vida humana en ella. Se pensaba que una vez finalizados todos los trabajo incluso hasta la atmosfera sería completamente respirable sin ayudas extras.
La oficinas de Ny Verden estaban constituidas, al igual que toda la colonia, por módulos prefabricados traídos desde la tierra, por dentro nada los diferenciaba de cualquier edificio de oficinas. La empleada que me atendió fue muy amable conmigo, me asigno un modulo de vivienda y me dio un plazo de tres días de adaptación al planeta antes de presentarme allí de nuevo para la asignación del trabajo. Supongo que mi escasa experiencia con las mujeres influyó pero sus ojos y su sonrisa me cautivaron.

En aquellos tres días libres pude recorrer la parte central de la colonia. Los habitantes eran mayoritariamente jóvenes, la colonia apenas llevaba unos años allí. Por lo general parecía que las personas que allí estábamos teníamos pocos vínculos con la tierra y los que los tenían parecían estar huyendo de ellos. Era un nuevo mundo para iniciar una nueva vida. Pero había algo mas, algo en común que no lograba identificar pero que parecía que unía de una manera a todos los habitantes. Puede que no fuera así pero la intuición me decía que todas las personas que allí estábamos creíamos en otra forma de vida, en otro tipo de mundo, de universo. Mas tarde supe que aquella intuición era cierta, Ny Verden no solo estaba en el centro de la colonia, si no que era el mismísimo centro entorno al cual todo giraba, todo lo que había en Driro estaba relacionado con Ny Verden y todas las personas que allí estábamos habíamos sido seleccionados por ellos y aunque muchos aun no lo sabíamos aquella selección había tenido mas que ver con nuestros sueños que con nuestras capacidades.


martes, 30 de mayo de 2017

Voy a intentar continuar con la historia de Hopper que la dejé a medias. Casi ni me acordaba de los detelles y he tenido que hacer un pequeño repaso y tendré que volver a leerla para poder continuar pero me parece que es un buen momento para continuarla. No tengo demasiado tiempo pero por lo menos romperé con está época que me está resultando tan repetitiva. Así que tal vez salgan capítulos mas cortos pero creo que Hoper se merece seguir su camino hacia Ny Verden, hacia su nuevo mundo.


CCPR- Hoper XXXV: Desembarco
Las estrellas de Próxima Centauri centelleaban en sus ojos, se acercaban a Driro. La estación espacial en nada se diferenciaba de la de la tierra pero las vistas eran diferentes. Un planeta gris con pequeños brotes verdes y azules en los lugares en los que había comenzado la terraformación. Driro era uno de los cientos de planetas, que no siendo habitables, eran viables en el universo. Su proximidad a la tierra le daba importancia estratégica pero lo que realmente hacía importante era la concentración de agujeros de gusano que había a su alrededor, desde allí se podía saltar a casi cualquier parte del universo.
Hopper se quedó mirando abobado el planeta mientras la estación orbitaba a su alrededor ofreciéndole una visión completa del planeta. La mayoría de los trabajos de terraformación se concentraban en una zona de apenas unos pocos miles de kilómetros cuadros. Dispersados por el resto del planeta se veían otras señas de colonización humana pequeñas y escasas. Después de la tercera vuelta casi tenía un mapa en su cabeza, a la cuarta se dio cuenta de que uno de los polos del planeta nunca era visible y dejaba incompleto ese mapa. Curioso accedió a los archivos en su vid y comprobó cada uno de los espacios habitados con lo que se recogía en él vid. En aquel polo se suponía que no había nada, pero Hopper era al menos tan curioso como Putnik y en cuanto pudiera visitaría esa zona del planeta si es que tal cosa era posible.

Con Putnik enjaulado sobre sus piernas se sentó en un viejo transbordador espacial que les llevaría hasta la superficie del planeta. Hopper sacaba premios de su bolsillo y se los daba a la boca a Putnik a través de la rejas de la jaula. Abriendo una pequeña compuerta que esta tenía en la parte superior metió su mano para acariciarle el cuello, Putnik ronroneo de inmediato y buscaba con su lengua la mano para lamerle. Cuando el transbordador toco tierra ambos estaban dormidos.


lunes, 29 de mayo de 2017

Minas profundas donde encontrar la muerte,
altos hornos donde el calor quema la vida
hierro forjado con el carbón mas negro,
riqueza para unos pocos miseria para la mayoría
herencia que no debemos olvidar nunca.
Sangre de hierro corriendo por nuestras venas,
corazones que se han vuelto talco,
vergüenza de no ser lo que fuimos
de no honrar lo que con su sudor nos regalaron.
Industrias caídas igual que caen los humanos,
barcos que dejaron de zarpar y que nadie recuerda,
paseo por al lado de una ría de titanio
sombras eléctricas de edificios bellos y esbeltos,
pero mas allá, un poco mas adelante,
ruinas, y mas ruinas y grúas que cayeron en desuso,
unos pocos cargaderos siguen funcionando.
Una nueva realidad construida sobre ruinas,
edificios muertos largamente abandonados,
pasado y futuro, si es que hay futuro,
para los que cayeron en el lado equivocado.
Metáfora siniestra de lo que somos ahora,
lo fuimos también pero estábamos únidos,
obnubilados como estamos por el brillo del titanio,
cegados por el cristal que refleja un solo que no es nuestro,
comprados con lo que tenemos,
atemorizados con el miedo a que nos lo quiten.
Individualistas, separados y así perderemos,
una lucha que ni somos conscientes de estar luchando,
así lo quieren, así nos quieren, esclavos.
Pero somos hierro, no lo olvidéis, que no lo olviden,
hasta el hierro oxidado brilla cuando vuelves a pulirlo.



viernes, 26 de mayo de 2017

¿Y si fuera esa oportunidad perdida?
¿Y si fuera lo mejor que te ha pasado?
¿Y si fuera quién podía construir tus sueños?
Hoy me siento bien, me siento fuerte,
creo que perdiste tu más que yo
aunque yo sienta que lo perdí todo.
Hoy el espejo me habla en positivo,
de una madurez muy bien llevada,
me habla de mis muchos defectos
pero sobre todo de mis virtudes,
me habla de ternura, de sonrisas,
de compresión, de inocencia, de optimismo.
Y me siento bien, me siento fuerte,
y creo que perdiste tu más
aunque yo sepa que lo perdí todo.
Se que no hay futuro entre nosotros
que la vida no da segundas oportunidades
pero hoy me siento bien
y tu gris no nublara mi día hoy
siempre te echaré de menos, siempre,
tal vez tu no lo hagas y debieras hacerlo,
podría construir tus sueños,
difícil será que te pase algo mejor,
hoy me siento bien, me siento fuerte,
y se que soy esa oportunidad perdida.





jueves, 25 de mayo de 2017

Un felino de movimientos elegantes,
de mirada curiosa y desconfianza,
que está contigo cuando quiere,
que si no estás con ella se enfada,
que cuando te da cariño te deshace,
que cuando es se olvida de ti te duele.
Que quieres que esté siempre a tu lado,
pero manda ella, ella manda,
te quiere pero es independiente,
nunca demasiado lejos,
pocas veces lo suficientemente cerca
para que sientas el calor de su cuerpo
y tus manos puedan acariciarla
aunque tu quieras tenerla siempre.
Esquiva y cariñosa, dura y a la vez desprotegida,
te necesita y tu la necesitas a ella,
pero jamás lo reconocerá,
jamás mostrará debilidad,
jamás te dará nada que no quiera darte,
desconfiada y curiosa siempre,
esa curiosidad que a veces la pone en peligro.
Te observará, mirará tus movimientos,
caminara a tu lado cuando le apetezca
y cuando no quiera caminara sola.
Te amará así, esquiva siempre, siempre tierna,
Si la haces daño clamará venganza
y sus uñas y sus dientes dejan heridas
de las que no te curaras nunca.
Bella, muy bella, como lo son todos los felinos.
Si la conoces no podrás evitar amarla
pero ella nunca te dirá nada
tan solo podrás soñar con que te ama.





miércoles, 24 de mayo de 2017

Colgando de una encina centenaria
con un trisquel tatuado en su corteza,
dejó el alma un atrapador de sueños
y a diario miraba entre sus plumas,
con la ilusión de un niño,
para comprobar si estaba lo que buscaba,
como si los sueños llegaran solos,
como si los milagros existieran,
como si aquella encina fuera su meta.
Y tal vez lo fuera, tal vez su deseo
fuera vivir pendiente de esa encina,
donde habitaba la magia ancestral,
donde presente, pasado y futuro
caminaban unidos sin moverse,
donde había algo de lo que fue,
algo de lo que no era pero lo recordaba,
algo de lo que podría ser.
Un lugar de tranquilidad sin riesgos
donde desear lo que se perdió
donde vivir en la indefinición,
sin arriesgar un futuro que no llegara.
Confiando en ese poder para la transformación,
de lo que fue, de lo que es,
de lo que no quería que fuera,
confiando en que solo con desearlo
se obrara la magia, el milagro, llegara la meta.
Y allí sentada murió el alma,
Inmóvil, adormecida, apagándose a poquitos
esperando a encontrar su sueño atrapado,
olvidándose de que lo sueños nunca llegan solos,
de que hay que salir a buscarlos y luchar por ellos,
y aun con todo tal vez nunca los alcances.
Pero el alma solo tenía ojos
para el sueño que encontraron,
una excepción en el mundo
que hizo cambiar su historia.


martes, 23 de mayo de 2017

Lobas y lobos solitarios,
aullando su dolor a la luna llena,
moviéndose en la oscuridad,
entre las sombras,
escondidos, sigilosos
en un bosque de árboles mudos.
Buscando saciar su sed,
devorando corazones
para alimentar el suyo,
desgarrándolos a dentelladas
como si con eso pudieran
curar sus propias heridas.
Una presa y otra mas
para seguir hambrientos
sin encontrar el alimento
para llenar ese vacío que sienten.
La noche es su vida,
el día su sueño,
pero nunca descansan relajados,
dejaron de hacerlo
el día que perdieron la inocencia.
Y atacan con fiereza,
muerden, desgarran,
sin importarles destruir vidas
simplemente para dejarlas tiradas
entre unas zarzas de pinchos afilados
que se clavarán en su cuerpo para siempre.
En un momento de lucidez
se arrepienten al ver el mal que hacen,
al ver el dolor que infringen
para nada, sin que signifique nada,
pero a la noche siguiente
vuelven a salir de caza.
Lobos y lobas hambrientos,
corazones vacíos y rotos,
sus ojos lloran, se odian a si mismos,
mientras su dientes afilados
siguen mordiendo, desgarrando.


viernes, 19 de mayo de 2017

Días que fueron sonrisas,
días de magia, de encantamientos,
la primavera nació mas bella que nunca.
Y nació en esa sonrisa,
que tantas veces me regalaste luego
que guardo como mi mayor tesoro,
algo efímero, fugaz, algo eterno
para conservarlo siempre en el recuerdo.
Días que fueron de emociones intensas,
millones de mariposas revoloteando
adornando cada día con todos sus colores,
y así fueron para mi todos los días
aunque esos colores cada vez fueron mas grises.
Días que fueron  cada vez mas horas,
que nos llevaron  cada vez mas cerca,
cada vez mas cierto, cada vez mas necesario.
Días que fueron inocencia,
nos buscamos y nos terminamos encontrando
tan solo un instante, un día de calor
sol y nubes en el cielo,
vaticinio de un futuro que no supimos ver.
Y otro día esperándome bajo la tormenta
para cobijarme en tu paraguas,
tan cerca estábamos que podíamos rozarnos,
escondidos, tomando un café
en un bar donde ni las almas perdidas
nunca jamás soñarían en encontrarse.
Fueron días sin reloj, ni calendario,
las horas morían para que naciera la vida,
el tiempo pasaba a la vez lento y raudo,
y sentados en aquel banco
rodeados del gris y el sonido del tráfico
estuve a punto de besarte
y fueron noches de crema de chocolate
tan dulce que no podía apartarla de mis labios,
y días de abrazos, de unir a escondidas nuestras manos,
de apoyar mi cabeza en tus muslos
para mirarte a los ojos, para mirar tu sonrisa,
esa sonrisa donde nació los días que fueron.
Días que fueron de sonrisas
de felicidad completa,
de sueños,
de vida.


jueves, 18 de mayo de 2017

Pierde el color con el paso de la vida,
envejecido y cubierto de polvo,
la sábana con la que lo cubrí
lo mantuvo intacto durante un tiempo
pero largos son los días
largos también son los años,
frio y lluvia, sol y calor,
se van comiendo la piel que lo adornaba.
Y aparece ahora desnudo y roto,
nostalgicamente bello,
pero menos bello de lo que fue,
de lo que era, de lo que pudo seguir siendo.
Y lo contemplo todos los días,
como lo llevo contemplando
desde aquel doloroso verano,
perdiendo su brillo
sin que fuera capaz de pervivirlo.
Como cuando cada día te miras al espejo
y nada cambia, sigues siendo el mismo,
pero una foto de momentos mas dulces
te hace darte cuenta de que estás equivocado,
mas arrugas en la piel, mas heridas, mas viejo.
Y envejecido está aunque lo cuido
pero hay cosas que no mueren
hasta que lo hacemos nosotros mismos
y cada mañana me levanto soñando
que tal vez algún día le volvamos a dar brillo,
cuatro manos para restaurarlo, para pintarlo,
y con la madurez que dan  los años
sea tal vez menos puro pero mas bello.


miércoles, 17 de mayo de 2017

Te lo entregué casi todo, ¡joder! sabes que lo hice,
no estoy seguro pero creo que te lo habría entregado todo.
Cuantas mas puertas abría mas portazos recibía,
y lo seguía intentando y pidiéndote perdón por intentarlo.
Podría haberte mandado mil veces a la mierda,
sabes que te lo merecías, tal vez era lo que querías,
pero no entendías todo lo que te quería.
Por momentos me hiciste sentir que no valía nada,
que no era nadie, que no era nada,
quería entenderte, creía hacerlo, pero me dolía,
mil veces vendí mi orgullo por mantenerte a mi lado,
el precio merecía la pena, la sigue mereciendo.
Pero hoy tengo ganas de gritar que fuiste una cabrona,
quiero gritar que no supiste devolverme
ni una parte de ese amor que a diario te entregaba,
y sin embargo te entiendo, entiendo tus razones.
Puto frio que hay en tu interior, congela lo que tocas,
demasiado cerebral para intentar ser feliz,
para apreciar lo que valían cada uno de mis gestos.
Miedo, terror a arriesgarte y perder lo que nunca has tenido.
No se, sigo pensando que me querías, quiero pensarlo,
por eso me duele tanto pero puedo vivir sin ti,
lo tengo casi todo y a veces pienso que tu no tienes nada.
Me muero de pena cada vez que pienso
como se escapa esa vida entre tus dedos,
tu manía persecutoria nunca te permitirá ser feliz,
siempre veras amenazas y no oportunidades.
No se, no se porque me sale todo esto,
creo que siento la necesidad de decir que te quería a pesar de todo,
a pesar del dolor que sentía cada vez que me despreciabas,
cada vez que sentía que solo era un entretenimiento para ti.
Y si, te lo dije alguna vez, y en tus enfados veía
amor pero también que te perdía.
Ostias, me negaste una despedida, una palabra,
¿dónde cojones vas a encontrar a alguien que te quiera mas?
¿dónde cojones vas a encontrar alguien te pueda hacer mas feliz?
¿dónde cojones vas a encontrar una persona mejor que yo?
Si me querías fuiste una cobarde, si no lo hacías una hija de puta.
Y ese es el papel que llevas en la vida,
tal vez la gente te odie porque no dejas de dar razones para ello,
tal vez esa manía persecutoria no sea una manía,
tal vez realmente te suceda porque te lo ganes,
no todos somos capaces de mirar en tu interior
para intentar entenderte, poco gente será capaz de amarte.
Muchos desearan tu cuerpo, tu carne, tu sexo,
¿pero quién coño va a ser capaz de amar
ese monstruo negro que llevas en el interior?
Solo unos pocos, solo los que con nuestra mirada
vamos mas allá, los que buscamos que es lo que defiendes
con tanta fiereza, con tanto ahínco, con tanta virulencia.
Y lo vi. Lo vi y te amé. Lo vi y te seguiré amando.
Tal vez hoy me odies mas, tal vez ya me hayas olvidado,
siento decírtelo preciosa que yo te seguiré amando
y el mayor mal que te deseo es que no me hayas olvidado,
que en el fondo de tu corazón me sigas amando
y que sepas, que recuerdes cada día, que yo te sigo amando.