domingo, 3 de agosto de 2014



En el silencio más absoluto,
en un gélido valle de hielo,
con el viento azotándome en la cara,
y en cada copo de nieve te recuerdo.
Tengo frío y mi sangre se congela,
al escuchar este sonoro silencio
que se mete hasta los huesos
para robarme la vida,
para robarme los sueños.
Siempre he amado el silencio,
siempre he amado la lluvia,
el frío, la nieve, el hielo,
pero ahora me dan miedo.
Y asoma un rayo de sol
escribiéndose en el cielo,
siento su suave caricia,
y el calor de tu sonrisa,
pero no acaba el silencio.
Me golpea en los oídos
destrozándome por dentro.
Y me pego a las paredes
para escuchar los ecos
que dejaron tus susurros
pero ya no escucho nada.
Se que volverá el calor,
se que romperá el silencio
y este abrazo de hielo
y me agarro a esa esperanza
que para nada es segura.
Y así vuelvo a sonreír,
recordando tu sonrisa
y el recuerdo de tu voz
y el sonido de tu aliento
y ya no siento mas frío,
y ya no oigo el silencio.

sábado, 2 de agosto de 2014

Despertar a tu lado
mirando embobado como duermes.
Tu cuerpo medio desnudo,
algo tan bello es imposible.
Tu pecho subiendo lentamente
respirando tranquila.
Tu rostro sosegado,
los ojos cerrados,
la boca entreabierta me recuerda tu sonrisa.
Te miro y no dejo de mirarte.
Y juego con tu pelo,
lo entrelazo en mis dedos,
lo suelto solo para volver
a sentir su suavidad de nuevo.
Te giras y me descubres tu espalda
tu piel tan cerca de mis manos
recorro tu cuerpo con mis dedos,
sin tocarte,
no quiero que despiertes.
No quiero que tu sueño se acabe,
o tal vez no quiero que se acabe el mío.
Te miro no dejo de mirarte.
Y solo puedo pensar en ti.
Y con otra vuelta,
tu cara frente a la mía,
tan cerca que siento tu aliento en mis labios,
acerco mi nariz
para jugar con la tuya sin tocarte.
y te beso sin tocarte,
te beso la frente sin tocarte ,
te beso las cejas sin tocarte,
te beso las mejillas sin tocarte,
te beso la barbilla sin tocarte,
te beso los labios sin tocarte,
no quiero que despiertes.
Deseo tanto volver a besarte.
Te miro no dejo de mirarte.
Que no acabe nunca la noche,
no quiero que tu sueño se acabe,
o tal vez no quiero que se acabe el mío.

viernes, 1 de agosto de 2014

Casi cuentos para Rita: de los seres mágicos



Existen los seres mágicos. Yo al menos creo que existen. Bueno, que todos los seres tienen algo de mágicos pero a los que yo me refiero son especiales. Pero no penséis que todos los seres mágicos son buenos, para que exista el bien tiene que existir el mal. Aunque pensándolo bien ojala no supiéramos lo que es el bien y el mal. Pero lo sabemos. Y como lo sabemos, sabemos también que existe el bien y yo os voy a contar una historia de un ser mágico de los buenos. No esperéis encontrar nada especial, a veces la magia es tan simple, se demuestra en cosas tan sencillas que a veces ni somos capaces de percibirla.
Un día me encontré con un pequeño ser, los que me conocéis sabéis que me gustan las cosas pequeñas, y empecé a jugar con él. Los juegos son algo maravilloso porque nos entretienen y nos divierten, yo creo que hay que jugar siempre, aunque nos hagamos mayores y parezca que ya no hay que divertirnos.
No se porque empezó este ser a jugar conmigo y mucho menos se porque me respondió cuando hablé con él. Pero lo hizo y de repente el juego fue mucho mas divertido. Empezó a obrar su magia. Y se me pasaban las horas jugando y charlando. Pensé que cuando las personas o les seres, llamarlo como queráis, hablamos se crean vínculos y que por eso el juego era mejor ahora. Y en parte creo que es verdad, pero ningún juego puede ser tan maravilloso solo por eso. Ese era la magia que obraba, convertir en maravillosas las cosas mas sencillas, incluso aquellas que son tan feas que casi asustan pero ya sabéis para que exista la belleza…
Y jugando, jugando volaban las horas. Y un día nos encontramos. No os lo había dicho pero este era un juego de los que no hace falta estar juntos para jugar. Fue un breve momento, tan breve que ni me dio tiempo a fijarme en su sonrisa, tal vez no sonriera no lo se, porque hay algo tan maravilloso en esa sonrisa que se me hace extraño no haberme fijado. Pero aquel día gris de repente dejo de serlo. Que extraña coincidencia ¿verdad?. No tardé en descubrir que no era coincidencia.
Tampoco tardé en volver a verlo, era un día de lluvia y me estaba esperando con un paraguas, los que me conocéis ya sabéis que hubiera bailado en un charco aquel día. Volvía a coincidir que un día gris se volvía de repente maravilloso. Pero tampoco me di cuenta de que era mágico.
¿Qué cuándo me di cuenta de que era mágico? El día que nos sentamos en un banco en un lugar demasiado feo como para describirlo y de repente me parecía el lugar más maravilloso del mundo. Ese era su superpoder, ahí lo descubrí.
Y desde entonces he estado con él muchas veces, tantas que algunas se me pierden en la memoria, pero desde luego no tantas como me gustaría. Hemos estado en muchos lugares, hemos hablado de muchas cosas pero siempre, absolutamente siempre, el lugar dónde estábamos se convertía en un lugar maravilloso.
No os voy a contar mucho mas, solo deciros que ayer estuvimos en un paraje que por si mismo era precioso y el día era espectacular pero al estar con ella se convirtió en el paraíso donde querría tumbarme a soñar para siempre, en le paraíso donde querría jugar para siempre, en el paraíso dónde llorar en días de lluvia, en el paraíso donde querría vivir para siempre. Allí para siempre, mirando al mar, junto a este ser de extraños poderes mágicos.
Creo en los seres mágicos. ¿Sabéis? De verdad existen. Ojala os topéis con alguno de los buenos.

lunes, 28 de julio de 2014

Echo de menos tus abrazos
aunque estés lejos para darmelos.
No sabes lo que significan
y lo que siento al no tenerlos.
Me cuesta dormir sin sentir
la dulce caricia de tus manos
aunque estes lejos para tocarme.
Y le cuento mis penas a la almohada,
y ya van seis noches
que pregunto a mi colchón
que qué te pasa.
Y doy vueltas en la cama,
y en cada vuelta recuerdo un abrazo,
y no se acaban,
no se acaban aunque doy
mil vueltas en la cama.
Quiero volver a sentirlos
a pesar de la distancia.
Y tirarme encima de la cama
a contarle mis sonrisas a la almohada,
a contarle al colchón que tu me abrazas,
a ser la envidia del mundo
porque me abrazas.
Quiero sentir como me abrazas,
quiero sentir que, a pesar de la distancia,
tú me abrazas.

viernes, 25 de julio de 2014

Si lo pienso no lo digo,
si no lo digo reviento
porque lo siento aquí dentro,
muy dentro,
y me llena y me desborda
y estalla en dos palabras
que se escapan de la boca.
En dos palabras osadas,
de osados sentimientos
y si pienso no lo entiendo
pero lo sigo sintiendo,
muy dentro.
Es osado, es imposible
porque apenas te conozco,
porque no se ni quién eres,
porque no se a lo qué juego
pero sentirlo lo siento,
muy dentro.
Pero no debo decirlo,
tengo que sellar mis labios
porque no quiero engañarte
y mucho menos con esto,
pero sentirlo lo siento,
muy dentro.
Tal vez un día lo sepa,
tal vez cuando pase el tiempo
pueda verlo en mi cabeza
y lo que ahora son dudas
se conviertan en certezas
y pueda gritarle al viento,
para que el mundo lo oiga,
que lo que siento lo entiendo,
muy dentro.

miércoles, 23 de julio de 2014



Que poco hace falta para ser feliz,
sólo estar a tu lado,
solamente eso.
Tan sencillo y tan complicado.
Que poco hace falta para ser feliz,
ni besos, ni abrazos, ni sonrisas,
sólo tenerte cerca.
Sucede aun siendo imposible.
Que poco hace falta para ser feliz,
no necesito nada del mundo,
sólo a ti.
¿Por qué no puede ser más fácil?

lunes, 21 de julio de 2014



Tus labios me buscan,
tus labios me encuentran,
tus labios me rozan,
tus labios me asombran,
tus labios me ciegan, 
tus labios me esperan
tus labios me besan.
Tus labios me envuelven,
tus labios me llenan,
se llevan mi alma
y yo voy con ella
a buscar tu sonrisa
a perderme en tus ojos,
a acostarme en tus brazos,
y vivir este sueño
de eternos momentos
repletos de abrazos
Tus labios me besan
y estoy extasiado,
tus labios me besan,
y jamás me han besado
como lo hacen tus labios.
Tus labios me besan!
Tus labios me besan!
Tus labios me besan!…

miércoles, 16 de julio de 2014



Sin colores, mil colores,
rojo intenso de fragancias agridulces
que se abren camino
hacia el fondo de mi alma.
El espesor de las dunas,
insondables e infinitas
como vidas que no acaban,
que no tienen un final
porque corren paralelas
al abismo de los desequilibrios.
Calcetines rosas
para brindarte una sonrisa,
desnuda mi alma,
desnudo mi cuerpo,
ante ti, no soy nada.
Nunca he estado mas desnudo,
jamás me he sentido tan vestido.
Y los terribles silencios
de las noches eternas
golpean mis pensamientos
para hacerme huir hacia delante.
No se ven las estrellas
en noches nubladas,
esperar la tormenta
para contemplar sus claros,
deseo de locos,
el deseo mas cuerdo.
Hay pocas estrellas
en noches de luna llena.
Volverán a soplar
los vientos del norte,
volverán a abrasarme
con sus lenguas de hielo.
Amo el frío y el calor me asusta.
Cada gota de lluvia,
cada copo de nieve,
descienden del cielo
trayendo recuerdos.
Y contando las grises baldosas
se olvida el camino,
se olvida el destino,
no hay colores,
ni dunas,
 y mis pies ya no tienen frío,
y las noches se pasan
entre miles de estrellas,
y vientos del norte
llenos de recuerdos.
Y contando baldosas
se olvida el camino,
y contando baldosas
se olvida el destino
¿contarás conmigo?

lunes, 14 de julio de 2014

Casi cuentos para Rita: de los espejos

Cada mañana, nada más levantarse, un gran ogro de los bosques se levantaba corriendo para ir a mirarse al espejo. Le encantaba mirarse en el espejo. Se veía a si mismo como el ser mas bello de la tierra. Era alto, fuerte, con una sonrisa deslumbrante y, porque no decirlo, también era muy elegante de movimientos. Ya sabéis que los espejos de los bosques son mágicos y además de reflejar la imagen también reflejan la personalidad y el reflejo de nuestro ogro era el de el mas encantador de los seres, todos le respetaban y le querían.
Cada mañana, nada mas levantarse, una pequeña hada de los bosques se levantaba y volaba por encima del lago con los ojos cerrados para no verse reflejada. No le gustaba mirarse, se veía fea, la ropa no le sentaba nada bien. Era pequeñita, de ojos huidizos, con la cara tan llena de pecas que parecían verrugas y también, habrá que decirlo, torpe. Y ya sabéis que algunos lagos de algunos bosques son mágicos también y también reflejan la personalidad. La hada se veía como un ser desagradable, un ser que no merecía la pena.
Pero en el bosque todos les veían como eran.
El ogro era un ser con una gran cabeza, mucho pelo por todo el cuerpo, especialmente en la barba, cuerpo fornido y una gran barriga en la que todos sabían que digería carne humana, todos huían de él y menos unos pocos que le servían para no ser comidos.
La hada era pequeñita pero graciosa de movimientos, tenia una gran sonrisa que regalaba a cualquiera que pasara por el bosque, era muy guapa y estilosa y en el verano cuando le daba el sol en la cara le salían unas diminutas pecas que le hacían todavía mas bella. Y lo mejor es que todos sabían que tenía un gran corazón y que siempre estaba dispuesta a ayudar a los que la necesitaban.

A estas alturas ya os habréis dado cuenta de que los espejos de los bosques, ni tampoco lo de nuestras casas, reflejan lo que somos. Los espejos solo nos devuelven la imagen de cómo nos vemos a nosotros mismos, no de cómo somos realmente. Así que cuando os miréis a un espejo poned al menos en duda lo que veis en él.

martes, 8 de julio de 2014


¿Cuándo nos acompañará la noche
para quedarnos dormidos mirándonos?
¿Cuándo nos acompañará la noche
para jugar con tu pelo mientras duermes?
¿Cuándo nos acompañará la noche
para poder mirarte con descaro?
Quiero dormir abrazándote,
sintiendo el calor de tu cuerpo,
con el sabor de tus labios en los míos
embriagado por tu aroma.
Quiero despertar con tu mano en la mía,
con tu cabeza en mi hombro
y tu brazo cruzándome el pecho.
Quiero que esa noche imposible
nunca se acabe,
quiero abrir los ojos
solo para ver que no ha amanecido.
Quiero una noche eterna,
con tantos abrazos como estrellas,
y con besos de luna llena.
Quiero despertar en un sueño,
soñando contigo estando despierto,
soñando contigo estando a tu lado.
Querría siquiera poder soñarlo,
querría al menos creer que es posible,
en este amanecer lluvioso
querría ser nube y no suelo.