lunes, 27 de junio de 2011

El tiempo arrastra las últimas lágrimas en una marea de sal desgarradora, el tiempo ha destruido los poderosos pilares, el tiempo prendió la llama que acabo por destruirlo todo.
Todo. Todo. Todo. Nada queda, nada permanece. Todo. Todo. Todo. Acabado, finiquitado para siempre, sin ninguna marca en la historia, sin representar nada para nadie. Sin huella en el mundo. Triste final.
Triste final. Humo. Humo con sabor a destrucción. Humo. En el humo aun se puede percibir su olor. Tal vez quede algo, tal vez la esperanza no ha muerto. Y sin embargo la lluvia de la vida apaga la esperanza. Apaga hasta el último rescoldo y el renacer del aroma se trunca en olor a tierra mojada.
Plantaremos la semilla. Tierra fértil. Volver a construir los sueños de la nada. ¿Se abrirá paso la vida o la tierra habrá quedado yerma para siempre? Mirando al espacio, queriendo llegar a las estrellas, tal vez pueda llegar a tocar la suela de un zapato.
Demasiado camino para recorrer en una vida. Las estrellas quedan demasiado lejos y el universo nunca se pliega a nuestros deseos. Y sin embargo…
Y sin embargo hay un brote de vida, y sin embargo hay un brote de esperanza, tal vez nunca crezca tanto para alcanzar las estrellas, tal vez nunca crezca tanto como para alcanzar el espacio y sin embargo ya ha comenzado el camino.
Nada queda, nada permanece. Otra vida, otro ser, no conserva el aroma pero tal vez, solo tal vez, comience a vivir en sus mismos sueños.

viernes, 24 de junio de 2011

Si la noche te despierta
acariciándote con el frescor de su brisa,
iluminándote con el fulgor de su luna,
solo puedes salir y sumergirte en ella.

La magia de la noche
despierta el fuego de los corazones,
prende la chispa de la vida,
enciende el brillo de tus ojos.

La noche es miedo,
la noche es frío, soledad,
misterio, oscuridad,
brujas y demonios…

Pero la noche
también es sueños, esperanzas,
fuegos de artificio y fiesta,
el calor de una charla alrededor
de una hoguera;
la noche es brujas y demonios.

Disfruta en la noche del pecado,
de lo prohibido,
quema en su fuego
todo lo que te atormenta,
que la noche se lleve tus demonios,
y que cuando llegue el día
seas un alma nueva,
tal vez tan solo para volver a quemarla en la noche.

miércoles, 15 de junio de 2011

Pasa sin llamar, en está casa nunca se cierran la puertas. No hay llaves, ni candados para guardar los secretos, ni las cosas mas valiosas, si las buscas las encontraras, si las quieres podrás llevártelas pero por favor deja algo a cambio, una sonrisa, un beso, un abrazo, algo que otra persona pueda venir a llevarse.

En esta casa nunca se cierran las puertas, en esta casa siempre hay sitio para ti, con todo lo que traigas en tu mochila, para la compañía que te traigas, en esta casa hay sitio para todos pero tienes que saber que puede ser que dentro haya gente que no te guste.

Pasa sin llamar. ¿Sabes? Te estoy esperando hace tiempo, quiero que llenes todos los rincones, que esta casa sea la tuya y que la hagas más acogedora para las nuevas visitas.

No hay puertas cerradas, de un lugar al que no se puede entrar puede también resultar difícil salir y no quiero nadie encerrado en esta casa, pero si cierras una puerta nadie tratara de abrirla, pero serán tus puertas, no serán ya de esta casa.

Pasa sin llamar, en esta casa nunca se cierran las puertas pero para comprobarlo tendrás que querer llegar por lo menos a la puerta.

lunes, 6 de junio de 2011

Cada segundo es una gota de la fina lluvia que moja las calles grises del pálido amanecer de una ciudad oscura. Y como el agua corre hacia abajo sin pensar en su destino así chapotean mis pies por tus calles. Te tengo en el olvido inundándome de recuerdos. Llueve en Bilbao y cada gota es otro golpe, llueve en Bilbao y en cada gota te espero.

lunes, 16 de mayo de 2011

Canción inconclusa

Ayer quise bailar sobre tus olas
al ritmo de un beso apasionado,
ayer quise tenderme en tus abrazos
y quedarme para siempre allí colgado,
ayer quise soñar sobre tus ojos
y por mirarte ayer quedé cegado
ayer quise beber de tu sonrisa
y para siempre estoy envenenado.

Ayer quise volar sobre tu espalda
mis dedos se quedaron atrapados,
ayer quise acampar sobre tu pecho
para dormir al ritmo acompasado
de un corazón que late a impulsos
de todos los sueños no soñados,
ayer navegué en mar serena
y la calma en tormenta se ha trocado.

Ayer fue noche de pasiones,
de un rojo, intenso colorado,
ayer quise meterme en tus tacones
y ser la media a tu cuerpo pegado,
ayer quise saltar en tus caderas
tu cuerpo ardiendo y el mio calcinado,
ayer quise apagarme entre tus piernas
y hoy soy puro fuego incontrolado.

Ayer quise ser uno contigo,
ayer mi ser se fue de vacaciones,
ayer tuve en mis manos la victoria,
ayer sentí mil sensaciones,
aquel segundo fue toda una vida
ayer se abrieron todas las opciones,
ayer me acerqué al paraíso
dónde deben vivir los corazones.

Canción corta

Quisiera atravesar el cristal de mi pantalla
y saborear el dulzor de tu sonrisa,
colgarme en cada rizo de tu pelo
antes de que el sol lo vuelva liso,
sentir como tus manos en mi espalda
teclean tu nombre sobre el mío,
embriagarme con tu aroma a mar serena,
y verte tan coqueta que el deseo
solo pueda desear estar contigo.

lunes, 21 de marzo de 2011

El hombrecito verde que subía las escaleras de chocolate

Pues si señoras y señores, me propongo contarles la historia del hombrecito verde que subía las escaleras de chocolote.
Y se preguntarán ustedes por qué subía las escalares de chocolate pero eso en realidad son muchas preguntas en una. Y si me preguntan por la razón tendré que decirles que nadie la sabe porque nadie se la pregunto nunca. El caso es que este hombrecito verde, cada día, a la misma hora subía por una escalera de chocolate que a decir verdad nadie sabe dónde llegaba porque nadie se molestó en investigarlo.
Y dirán ustedes, si no sabes dónde llegan o por qué las subía, sabrás por lo menos por qué era verde o por qué era pequeño. Pues mala suerte, tampoco se eso. La verdad que en esta historia ni los colores ni los tamaños son verdaderamente relevantes, ¿o si?
¿Y que hacemos aquí entonces? ¿No lo había dicho ya?; escuchar una historia.
Érase una vez que se era un hombrecito verde que pasaba todos los días por mi imaginación ataviado con un sombrero de flores amarillas y que se dirigía a buen paso hacia una deliciosa escalera de chocolate. Y ¿saben lo que mas me cuesta creer? que la escalera estuviera extrañamente entera. Dirán ustedes que soy un goloso pero si esa escalera estuviera cerca de mi casa seguro que no tenía ya pasamanos y mis caries darían fe de ello. Pero esa es otra historia y la escalera no estaba al lado de mi casa.
Vaya, ¿un sombrero de flores amarillas?. La verdad que si quieres disimular que eres verde no hay como llevar un sombrero de flores amarillas. Supongo que a todos nos desviaría la mirada, es mas, hasta que no pasaron varios días ni me había dado cuenta del color de su piel y solo podía pensar en como le gustaba dar la nota al hombrecito, que aún con un sombrero bastante alto, no podía disimular su menuda estatura.
Cada día le miraba con más interés porque me llamaba poderosamente la atención. ¿Acaso no se la llamaría a ustedes? Por supuesto que si, pero para eso deberían tener el valor de fijarse en él. Y no me entiendan mal, que mi hombrecito no asustaba pero tampoco lo hacen ninguno de los que pasan todos los días por delante de su ventana y no se fijan en ellos y les puedo asegurar que son tan diferentes unos de otros como lo son de mi hombrecito verde con su llamativo sombrero amarillo.
Y un día el hombrecito no pasó y miré hacia dónde debería estar la escalera y tampoco estaba y ese día fue cuando me pregunté ¿dónde está el hombrecito? y ese día me pregunté ¿a dónde llevaba la escalera? y me pregunté por su sombrero y por qué pasaba por mi imaginación y por qué pasaba a la misma hora y por qué jamás iba corriendo y tantas cosas…
Al día siguiente esperé ansioso la hora para volver a verle pero pasaron los días, las semanas y los años y nunca jamás volvió a aparecer. Si un día me hubiera molestado en saludarle y acompañarle por esas deliciosas escaleras de chocolate tal vez hoy tuviera una increíble historia para contarles o como mínimo sabría a dónde llevaban las escaleras. Como no lo hice tan solo puedo contarles que durante una temporada vi a un hombrecito verde subiendo unas escaleras de chocolote. Maldita sea ¿dónde se compraría su espectacular gorro de flores amarillas?

miércoles, 9 de marzo de 2011

Danzas mágicas de fuegos ancestrales.

Lluvias de todos lo colores
cayendo al ritmo acompasado
de los latidos de un corazón desenfrenado.

Majestuosas murallas derribadas
con tan solo la fuerza de tus besos,
coros de voces celestiales
desiertos de sonidos,
castillos de arena derrumbados
volviendo a su ser grano a grano.

Extraordinarios mundos que aparecen
con todo su esplendor ante mis ojos,
milagros de sal que son tan dulces
que aun la miel me sigue amargando,
animales fastuosos, paraísos perdidos,
la belleza asomando en este mundo.

Y mil cosas mas maravillosas
que no puedo concebir pero concibo.

Mil metas, mil caminos que elegir y elijo el tuyo
porque tú, con tu magia, me tienes encantado.

martes, 8 de marzo de 2011

Colgado de tu sonrisa,
meciéndome en tus labios,
mientras la vida pasa ante mis ojos.

Que pérdida de tiempo,
que dulce pérdida de tiempo.
No siento que el tiempo se escape,
estoy atrapando cada momento
colgado de tu sonrisa,
meciéndome en tus labios.

Me siento como un niño en un columpio
disfrutando del momento,
el tiempo no cuenta
no hay medida para el tiempo,
la vida no tiene fin,
el futuro no importa,
solo el ahora, el éxtasis del presente.
Así me siento cuando cuelgo de tu sonrisa,
Así me siento meciéndome en tus labios.

No pares de sonreír,
no lo hagas nunca
recuerda que estoy aquí colgado
recuerda que me estoy meciendo en tus labios
y que siento tu eterno beso.

No pares de sonreír nunca,
y si algún día sientes que me he ido
que tu sonrisa no cese
porque colgados conmigo
hay muchas personas que no conozco
porque meciéndose conmigo
está toda la gente que te importa.

jueves, 3 de marzo de 2011

Hay parajes olvidados que son imposibles de olvidar. Lugares donde viajarías siempre porque siempre te acompañan en el camino. Sitios perdidos para corazones solitarios. Refugios de almas, de sueños, de esperanzas. Tu refugio, el mío, el de todos.

Al dar el primer paso me asalta la duda. ¿Llegaré algún día? O tal vez ese lugar se encuentre más allá de donde llegan mis deseos. Mas allá de los límites de mis fuerzas. Tan lejos que una vida sería corta únicamente para alcanzar el primer horizonte.

No se. Me siento inseguro. Tal vez la utopía no esté al alcance del mundo. Tal vez mil generaciones no puedan más que alejarse del destino. Es posible que mi meta esté incluso mas lejos de lo que pueda el poder del ser humano.

Como dioses ambiciosos, deseando lo imposible y haciendo milagros para conseguirlo. Omnipotentes. Algunas veces me gustaría sentirme así y no hundido hasta el cuello en el viscoso mar de las dudas. Y cuando hundo la cabeza no puedo respirar.

Un pulso, un pequeño pulso de mi corazón y siento de nuevo la vida. El vacío está completamente lleno y los saltos imposibles quedan atrás con tan solo un pequeño impulso. Soplos de aire que llenan mi espíritu del frescor de la mañana.

Te veo y me pregunto si querrías caminar conmigo. Si tus pensamientos podrían danzar con los míos, en una danza de fuegos espirituales, trascendentes al mundo. Te miro pero jamás llegaré a preguntártelo.

Pasan los días, los años y mis pasos solo me llevan hacia atrás, hacia el origen, pero quizá ese sea el sendero adecuado. Es posible que descubriendo lo que somos descubramos lo que queremos ser. Aunque tal vez esto también esté demasiado lejos de nuestras capacidades.

Hay un ahora, no hay un destino. Podemos construirlo, podemos tender mil puentes y derribarlos, lo importante no son las obras. ¿Qué es lo importante? ¿Alguien lo sabe? de momento descansaré en mis parajes olvidados y si vienes a visitarme recuerda traerme una sonrisa.