martes, 26 de marzo de 2013

A una meiga que cumple años

Si, eras mi bruja, mi meiga, mi sorgina.
Si, eras mi bruja y lo sigues siendo.
Pero ya no recuerdo tus poderes,
ya no recuerdo tu magia,
no recuerdo tus pociones,
ni aquellos encantamientos.
Ya no recuerdo nada.
Pero recuerdo tu sonrisa,
Recuerdo tus manos,
tu pelo, tu risa, tu cuerpo.
Recuerdo tu voz.
Recuerdo tus labios
y como te los mordías.
Recuerdo que hubiera matado
por haberlos mordido yo.
Recuerdo mis sueños,
mi ilusión, mi deseo.
Siempre expectante por verte.
Eras mi bruja, eres mi bruja.
Me encantaba mirarte,
sufría por no poder tocarte.
Eras lo más divertido,
lo mas excitante,
lo más, lo más, lo más.
Eras la mas, eres la mas.
Mi brujita, mi meigiña,
mi songintxu,
que vacío me has dejado.
Apenas recuerdo nada
pero tengo ese vacío
que no se llena con nada.
A mi meiga, a la única que he conocido
a la más.
Por siempre.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Cientos de flores para darte muerte,
los ojos de sal, la sonrisa perdida.
Tu acabaras y yo seguiré aquí,
para aguantar a los que te sigan,
para acabar con ellos
hasta que por fin llegue mi final.
Has sido duro, has sido cruel,
y no has traído ningún regalo
para compensarlo.
Por fin llega tu final y lo celebro,
por fin acabas y espero que contigo
se vaya tu furia, tu odio. Mi desesperación.
No te lloraré porque bastante te he llorado.
Te odio, pero serás un mal recuerdo.
Un recuerdo del que aprender,
un recuerdo que me ha transformado.
Ahora soy mas débil,
casi no puedo con mi alma,
pero seguro que volveré mas fuerte.
Y tú nunca volverás,
nunca tendré que volver a sentirte.
Eres historia amigo,
como yo lo seré algún día,
pero la tuya solo dura un año
y yo ya llevo aquí mas de 40.
Adios para siempre,
que las sombras se apoderen de tus obras.

miércoles, 16 de mayo de 2012

¿Sabéis que existen pequeños seres que roban corazones?

Ayer iba caminando hacia casa pero pensando en todo lo que me había pasado en el día, tan despistado iba que en un semáforo una señora pequeñita me tuvo que agarrar del brazo para que no me atropellaran y me dijo “si quieres vivir aquí fuera no puedes vivir tanto ahí dentro”. No le de importancia y seguí caminando hacia casa, pero sin darme cuenta empecé a darle vuelta a la frasecita y entonces si que me despiste del todo y como por arte de magia, sin saber muy bien cómo mis pasos me habían llevado hasta allí, aparecí en un prado lleno de flores flanqueado por un río de aguas cristalinas. Había vacas y caballos y ovejas, tal vez algún cabrito también, no se porque a los cabritos suelo tender a olvidarlos, y todos parecían felices rumiando la verde y abundante hierba.

Vaya, que sorpresa, ¿cómo narices habré llegado aquí? y lo que es peor ¿cómo narices voy a volver a mi casa?. Claro, no podía ser otra cosa, tenía que ser un sueño, me daré la vuelta y cuando me despierte me daré cuenta de que soñaba. Me di la vuelta, pero no me desperté, es mas, lo que vi era aun más sorprendente. Un pequeño y precioso ser, con una sonrisa que hacía que mi estomago se sintiera en una montaña rusa. Vaya, me dije, que ser mas adorable.

• Hola!!!-me dijo con su encantadora sonrisa-

• Hola! -la contesté- me podrías decir dónde estamos

• Por supuesto, este es tu paraíso

• ¿Mi paraíso?

• Si tu paraíso, y en bajo añadió, estos de ciudad no se enteran de nada

• Bueno la verdad es que si, es un sitio muy agradable. ¿Y tú quién eres?

• No importa quién soy pero quiero que pasees conmigo y ten enseñaré este sitio y verás como al final del paseo te das cuenta de que es tu paraíso

Y así lo hicimos, comenzamos a andar y mientras andábamos ella me contaba miles de historias, la mayoría tan divertidas que lloraba de risa, otras, muy pocas, tan tristes que lloraba de pena. El caso es que no podía dejar de poner atención a todo lo que me contaba y cada segundo que pasaba con ella notaba que me entraba más en el corazón.

Tenía razón, aquel era mi paraíso, no se me ocurría ningún sitio dónde pudiera estar mejor, y eran tan feliz que casi nada mas tenía importancia. Y cada día volvía allí y cada día me revolcaba entre la flores y jugaba con el frescor del agua del río y cada historia de aquel pequeño ser, era un motivo para que aquel lugar fuera aun más paradisiaco.

Pero un día quise volver y no encontré el camino, y me enfadé mucho, no lo podía creer, era mi paraíso y lo había perdido. Lo buscaba, caminaba, caminaba y no lo encontraba nunca, nunca llegaba a encontrarlo. Visité miles de riachuelos con verdes praderas a su lado, visité los montes más altos, los valles más escondidos y no dejé de caminar hasta caer rendido.

Entonces me percaté, mi paraíso no era un lugar, era aquel pequeño ser que siempre me acompañaba. Y aunque me puse a buscarlo sin descanso no aparecía por ningún lado y todo lo que hacía por encontrarlo parecía que me situaba todavía mas lejos. Y fue entonces cuando me di cuenta, no había perdido mi paraíso, había perdido mi corazón.

¿Sabéis que existen pequeños seres que roban corazones? algunos os lo romperán y os harán infelices hasta que podías reconstruirlo, pero otros, otros os harán felices para siempre. Si encontráis uno de esos pequeños seres que roban corazones, no dudéis en acompañarlo.

martes, 15 de mayo de 2012

No hay espacio para los ojos enardecidos de las malas conciencias, no hay espacio para que se fundan los negros y los grises, no hay espacio para infligir un dolor innecesario. No hay espacio. No lo hay. Pero lo encuentran.
Lo encuentran.
Los que creen que el mundo es suyo lo encuentran.
No lo puedo entender, no lo entiendo, cómo hay tantísimas personas que se creen mejores que nosotros, que se creen que pueden usarnos y escupirnos, que se creen que pueden mantenernos esclavizados repartiendo las migajas solo para que los que somos buenos, para los que somos tontos, para los que somos útiles.
No lo entiendo.
No lo entiendo pero se creen mejores que nosotros.
Estamos adormilados, dormidos, soñando que tenemos vida, que somos alguien, que podemos ser ellos. Soñando en un trabajo mejor, en una casa mejor, en un coche mejor, en algo mejor. Y matamos a otros con nuestro silencio malpagado, con nuestro silencio traicionero. Sin alma. Vacios. Nunca seremos ellos, no nos dejarán.
Nunca lo seremos.
No te engañes, nunca lo seremos.
Siempre podremos soportar las desgracias ajenas, no son nuestras. Vagos, maleantes. O mala suerte en el mejor de los casos. Pobrecitos, que mala suerte.  E incluso si nos tocan podremos soportarlas. Mala suerte, pobrecitos de nosotros. Y siempre callados. Siempre esperando sus miserables migajas. Como el perro espera su comida debajo de la mesa del amo.
Pobres, que mala suerte.
No hay nada que hacer. Así es la vida.
Y así es. Y así será. Por nuestra cobardía, porque si te revelas te señalan con el dedo. Porque pueden cambiar las leyes y hacer ilegal aquello que no lo era. Porque la ley también es suya y sus perros guardianes están bien amaestrados. Ahora lo vemos más que nunca, convierten seres humanos íntegros en delincuentes y los persiguen. Y los perseguirán hasta acabar con ellos y lo que representan.
No lo olvides son peligroso.
Son perroflautas sucios delincuentes.
No te unas a ellos. Si te unes es que eres un perroflauta, un sucio delincuente, un excremento de la sociedad que alguien tiene que recoger con una pala y encerrarlo para siempre para que no no haya ningún zapato caro que pueda pisarlos y mancharse. Tanto odio no es concebible sin el miedo. El miedo de perder esos privilegios de los que disfrutan.
Tienen miedo.
Y a falta de otra esa será nuestra arma.
Porque unidos somos peligrosos. Porque podemos hacer tambalearse al sistema. Pero si lo conseguimos no seamos como aquellos que llegados al poder se convirtieron en unos de los otros. NO. El poder es del pueblo. La calles son nuestras, lo que producimos es nuestro. Es nuestro. Recuperarlo no es un delito, es cuestión de justicia. Recuperémoslo y compartámoslo con los que tienen aun menos que nosotros.
El poder es del pueblo.
Su miedo es nuestra única arma.

viernes, 11 de mayo de 2012

Hola otra vez y de nuevo adiós, no me dejas entrar en tu vida, pero parece que quieres que ande por los bordes. Y allí ando yo, equilibrado por la esperanza de un momento que no llega nunca. Que sencillo sería si pudieras borrarme para siempre. Yo no puedo, no quiero, tal vez fuera lo mejor, pero no quiero renunciar a la esperanza. No quiero renunciar a tu risa, no quiero renunciar a tu mirada, Y mis ojos miran y lloran, Pero mi corazón ríe, ríe porque te tengo cerca, ríe porque estoy en el borde, ríe porque te quiere y es incapaz de darte por perdida.

viernes, 20 de abril de 2012

No hay nada que decir todo está dicho,
se acabó el tiempo de la palabra
y empieza la era del silencio.
Un mutismo encerrado en áridos paisajes,
un grito ahogado en ruinas olvidadas,
no hay esperanza en este camino solitario.
Nada que construir, nada por lo que luchar,
solo recuerdos de tiempos mejores,
de tiempos de sonrisas,
dónde el eco de las alegres voces no cesaba,
resonando en cada rincón de este espacio,
un espacio invisible,
un espacio efímero y a la vez eterno,
un espacio de límites infinitos
donde se encierra la vida
sin posibilidad de de huir,
sin posibilidad de buscar una salida.
Otro paso hacia la vida eterna,
cada vez menos lejana
y cada vez mas carente de sentido.
Amanecerá de nuevo
y con el despertar acabará el silencio,
y volverán a oírse mil canciones,
y los frutos de vivos colores
endulzaran nuestro paladares,
a la sombra de un árbol
en una cálida tarde de primavera.
Y bailaremos de nuevo,
y nuestra coreografía será una sonrisa al mundo,
y cada paso de baile un paso mas hacia el final del espectáculo.
No llores todavía,
aunque la última escena fue un fracaso
no ha llegado aun el último aplauso.

jueves, 15 de marzo de 2012

Es curioso pero más que un vacío noto un alivio,
pensaba que iba a sufrir por como fue el final,
pero resulta que me que ni tan siquiera noto pena.
Es cierto que te sigo echando de menos,
sigo echando de menos aquellos maravillosos días,
aquella dulce luz de primavera que me acaricio hasta el verano,
es cierto si, pero también lo es que desde entonces
no habido mas caricias que las mendigadas,
y librarse de eso es un alivio,
recuperar la dignidad es un alivio,
empezarse de nuevo a amarse a uno mismo es un alivio.
Es cierto que las palabras pudieron ser más suaves,
sin devolver dolor al dolor,
ya lo intenté pero siempre me comprabas con mentiras,
supongo que tenías miedo,
espero que te des cuenta ahora de que no había razón,
de que era injustificado y tremendamente injusto.
Solo podía volar abriendo el vacío
porque tus redes de miedo
estaban dispuestas a retenerme de nuevo.
Es cierto nunca entendí nada,
y, la verdad, sigo sin entenderlo,
casi siempre lo he entendido todo,
he sabido comprender a las personas,
y tal vez fallé cuando mas lo necesitaba.
¿Y tú comprendiste algo?
Que mas da.
Me siento aliviado.
Siento que he devuelto parte de lo que he recibido.
Del amor devolví todo y más,
del dolor, a pesar de lo que creas, me he quedado corto.
Seguiré recordándote aunque no quieras,
eso no puedo evitarlo,
el tiempo dirá de que color son los recuerdos.

lunes, 12 de marzo de 2012

Quisiera escibir algo mejor pero es lo que ha salido...

A veces escribir es tan solo abrir tu corazón a las palabras,
dejar que los dedos recojan cada letra
y tiñan de color el folio en blanco.
A veces escribir es tan difícil que el blanco impoluto
se pone al mando de todos los sentidos
tiñendo de nieve el pensamiento.
A veces escribir es tan sencillo como mirar al pájaro que canta,
y escuchando la dulce melodía cadenciosa
traducir sus limpios trinos en palabras.
A veces escribir es un camino que no estás seguro adonde llega,
y caminando palabra tras palabra
te va arrastrando a su destino.
A veces escribir es una ola, con continuos vaivenes en la playa,
va y viene refrescando los sentidos
y de pronto, sin mas, desaparece.
A veces escribir es la tormenta que nace de un alma enloquecida,
y arrastra con sus ríos desbordados
hasta el último suspiro de una vida.
A veces escribir es armonioso, a veces escribir es disonancia,
a veces es del todo escandaloso,
a veces es solo una respuesta,
a veces es una palabra que se presta,
y a veces es un sueño escabroso.
A veces escribir es un deseo que se cumple impreso en una letra,
a veces con palabras sin sentido,
a veces rebosante de vacío.
A veces escribir es imposible.
A veces escribir es infinito.
A veces te pierdes escribiendo.
A veces escribir tiene sentido.

jueves, 8 de marzo de 2012

En el día de la mujer un poema de una mujer, felicidades a todas

Si soy rara...

Si soy rara por intentar sembrar en el camino semillas de alegría.
Si soy rara por sonreírle a la vida aunque me lo ponga difícil.
Si lo soy por creer que el mundo es un ser vivo que tiene derecho a recibir,
no sólo a dar.
Si lo soy por prestar oídos al pulso de la naturaleza
en lugar de a los engañosos cantos de sirena de la sociedad.
Si defiendo que la ayuda no se compra ni se vende,
sino que se presta.
Si me emociona el retorno,
cada año,
de una golondrina al nido que la vio nacer.
Si me indigna ver a una mujer con las manos ajadas de trabajo mal recompensado.
Si me duele el niño de mirada marchita
que se cruza en mi camino.
Si soy rara por pensar que a la humanidad le queda una esperanza
mientras haya una sola persona que lo crea.
Si consiguen embelesarme el sonido de una nota,
el arrullo de un mar en calma.
Si no escucho las palabras
porque me pierdo en la voz que las pronuncia.
Si soy rara por despertar,
a media noche,
con la urgencia de un verso prendido en mi boca.
Si soy rara por creer que el corazón me da la libertad y la razón me la quita.
Si soy rara por vestirme de payaso para robar una sonrisa amiga.
Si lo soy por mirarme en unos ojos con la esperanza de verme reflejada en ellos,
entonces, sí.
Entonces confieso que soy rara,
y mientras quede en mi cuerpo un soplo de vida
lucharé por seguir siéndolo y por dejar constancia de ello.

Ester Vallbona
Extraído de www.poemariodemujeres.com

miércoles, 7 de marzo de 2012

No hay finales suaves cuando se afilan las espadas,
las guerras son un sinsentido dónde todos pierden.
¿Por qué me metí esta guerra? ¿la inicié yo?
¿Por qué embestí con fiereza cuando todo estaba perdido?
Hay estocadas de muerte necesaria,
pero mil minúsculos aguijones matan lentamente.
Una gota de sangre escapando por cada pinchazo,
una gota de vida que se desvanece.
La palidez es el rostro de los muertos,
la palidez es el rostro del que se desangra.
Es cierto que es más fácil sanar de mil pinchazos
que sanar de una certera estocada,
pero cuando el destino es la muerte
es más fácil morir de un solo golpe.
Yo no inventé la guerra, solo he jugado a ella,
y he golpeado con toda la frustración,
con todas las decepciones,
con todas las traiciones,
las mentiras,
las excusas,
y por supuesto con toda mi autocompasión.
Supongo que podría haber sido mas fuerte
y dejar otra opción mas a la vida,
podría haber vuelto a esquivar el sentimiento de no ser nada,
ese sentimiento de ser lo último,
de estar detrás de todas las opciones.
Soy débil por no haber podido aguantarlo,
pero ya no siento culpa,
solo dí un único mal golpe cuando me sentía arrinconado.
Las excusas son el escudo del cobarde y las mentiras su espada,
defenderse a manos limpias es una gran desventaja,
solo dejan opción a un solo golpe certero
que con suerte acabe con todo para siempre.
¿Con suerte? No, evidentemente no es suerte,
es una desgracia, una horrible desgracia,
pero aun no soy capaz de encontrar otras opciones.
¿Hubiera sido mejor morir con las manos limpias?
¿Hubiera sido mejor sufrir eternamente esta sangría descorazonadora?
El tiempo hará que me arrepienta,
no, ya estoy arrepentido,
el tiempo solo hará que otras opciones parezcan mejores.
Tal vez lo fueran.
No hay vuelta atrás.
Seguiremos el camino con lágrimas en los ojos
y con cada vez mas barro en las botas.