Gotas de rocío en tu piel,
el aliento que se agota entrecortado,
mientras tu cuerpo parece mecerse al viento.
Ese cuerpo del deseo,
que seduce con un solo movimiento,
que desata mi pasión, mi locura, mi tormento por no poder poseerlo.
Pero hoy lo tengo al alcance de mis manos
y no me atrevo a tocarlo,
pero la tentación me puede,
la lujuria se desata y son millares de manos
las que recorren tu espalda
como un millón de mariposas que están batiendo sus alas.
y son millones de besos los que inundan tu cuello,
y dos bocas que se encuentran,
dos cuerpos que se acompasan,
alrededor ya no hay nada,
nada importa, ni tan siquiera las almas.
Es el festín de lo cuerpos,
y los nuestros se desatan,
navegan en la tormenta,
quedan flotando en la calma,
la marea nos arrastra,
no paran de llegar olas,
que rompen contra la playa.
Al final solo silencio,
nuestros ojos que se encuentran,
y también nuestras miradas,
llevo la mano a tu pelo
y juego con las palabras.
Gotas de rocío en tu piel,
un milagro entre mis manos,
nada puede ser mas bello
siendo simplemente humano.
El juego de Xarle quería ser un espacio para la reflexión y el pensamiento. Así empezó pero pronto se llenó de amores olvidados. El amor lo inunda todo, nos desborda cuando lo sentimos, nos desborda cuando no nos corresponden. Este espacio ya no es mío, es tuyo, es mi regalo. Aquí estará esperando siempre a que tus ojos vuelvan a dar vida a en mis palabras.
miércoles, 22 de febrero de 2012
lunes, 20 de febrero de 2012
Ahí, en lo profundo, es dónde mágicamente nos encontramos. Tu yo nada tiene que ver con el mío pero se complementan de una manera extraña. Sin pensar, porque a la luz de la razón es simplemente inconcebible.
No hay sonrisa mas extraña que aquella que llora. Nada hay mas ajeno que un corazón robado volviendo otra vez al pecho del que salió acunado por algodonosas nubes en el tibio sol de una gélida mañana de primavera. Con ganas de jugar, buscando tal vez algo distinto ,tal vez algo mejor, tal vez una historia, tal vez un sueño.
No hay mirada mas fría que aquella que no mira. Pueden decir lo que quieran pero mientras me mires… Mientras me mires, volaré entre las copas de los árboles, para encontrar un lugar dónde las nieves perpetuas se abran empujadas por un brote de vida. Y, si no estás allí, descansaré sólo para remontar de nuevo el vuelo, para buscar un lugar mejor, un bello paraíso dónde encontrarnos.
Y allí, en ese paraíso, dónde el tiempo lo detiene la felicidad de un abrazo entre dos almas, sentiré que ahí, en lo más profundo, contra toda lógica, contra toda razón, somos extrañamente uno.
No hay sonrisa mas extraña que aquella que llora. Nada hay mas ajeno que un corazón robado volviendo otra vez al pecho del que salió acunado por algodonosas nubes en el tibio sol de una gélida mañana de primavera. Con ganas de jugar, buscando tal vez algo distinto ,tal vez algo mejor, tal vez una historia, tal vez un sueño.
No hay mirada mas fría que aquella que no mira. Pueden decir lo que quieran pero mientras me mires… Mientras me mires, volaré entre las copas de los árboles, para encontrar un lugar dónde las nieves perpetuas se abran empujadas por un brote de vida. Y, si no estás allí, descansaré sólo para remontar de nuevo el vuelo, para buscar un lugar mejor, un bello paraíso dónde encontrarnos.
Y allí, en ese paraíso, dónde el tiempo lo detiene la felicidad de un abrazo entre dos almas, sentiré que ahí, en lo más profundo, contra toda lógica, contra toda razón, somos extrañamente uno.
martes, 14 de febrero de 2012
Amor adolescente
Sabes? Cuando cierro los ojos te veo,
salgo a la calle y cambio de camino
para encontrarte…
Juego a que si soy capaz llegar
hasta allí de un salto significa
que me quieres.
Escribo tu nombre cuando me aburro.
Pienso en ti, ahora pienso en ti,
antes estaba pensando en ti,
ayer pensé en ti…
Disfruto hablando contigo,
disfruto mirándote,
y cuando no estás te echo en falta.
Dos palabras escritas
y levanto la cabeza para mirarte.
Y si me encuentro con tus ojos…
si me encuentro con tus ojos
las miles de mariposas de estomago
se revolucionan.
Y si me encuentro con tu sonrisa
soy feliz, no se explicarlo,
simplemente soy feliz.
Y tú? Me quieres?
Desojas cualquier flor
para encontrar la respuesta?
Me miras a escondidas?
Escribes en tu diario que me quieres?
Sabes? No me atrevo a decirte nada.
No quiero perderte aunque se que no te tengo.
No puedo perderte, no lo soportaría.
No me atrevo.
Me odio por no atreverme.
Es imposible que me quieras
y yo no quiero perderte.
Eres mi todo.
Eres mi nada.
Solo se que vivo pensando en ti,
que pensando en ti me siento vivo.
Dios, como te quiero.
Como te deseo.
Tal vez no te tenga nunca.
No solo es bello el amor
Nacido de las sombras más profundas,
de dónde no llega la luz
y el viento no es mas que un hálito de aire viciado.
Nacido de un lugar dónde la vida no es posible,
dónde el agua se estanca en ciénagas verdosas
y el frío penetra hasta en los huesos mas curtidos.
Nacido de un rincón dónde las cosas bellas
no son mas que oscuros sueños de seres imposibles
que tratan de escapar de su propia inexistencia.
Nacido de un infinito espacio de vacío,
dónde todo está por llenar
y hasta las lágrimas de dolor son un deseo.
Nacido de un profundo sentimiento de amargura,
de una herida para la que no se encuentra cura,
de una sonrisa extinguida para siempre.
Nacido sin razón y para nada,
descansa en un alma silenciosa
centinela de de este mundo de colores.
de dónde no llega la luz
y el viento no es mas que un hálito de aire viciado.
Nacido de un lugar dónde la vida no es posible,
dónde el agua se estanca en ciénagas verdosas
y el frío penetra hasta en los huesos mas curtidos.
Nacido de un rincón dónde las cosas bellas
no son mas que oscuros sueños de seres imposibles
que tratan de escapar de su propia inexistencia.
Nacido de un infinito espacio de vacío,
dónde todo está por llenar
y hasta las lágrimas de dolor son un deseo.
Nacido de un profundo sentimiento de amargura,
de una herida para la que no se encuentra cura,
de una sonrisa extinguida para siempre.
Nacido sin razón y para nada,
descansa en un alma silenciosa
centinela de de este mundo de colores.
miércoles, 8 de febrero de 2012
La tuya
Hay sonrisas que nacen para no morir nunca,
sonrisas que surgen de tiernas miradas,
sonrisas de sueños, sonrisas de abrazos.
Hay sonrisas que son el preludio de una carcajada,
existen sonrisas de picardía, sonrisas amargas,
codiciosas sonrisas, sonrisas del alma.
Sonrisas de afecto, sonrisas de éxito,
también hay sonrisas que dicen que aquí te espero.
Sonrisas odiosas, sonrisas amables,
hay sonrisas forzosas y sonrisas forzadas.
Hay sonrisas que viven en un pensamiento,
sonrisas que huyen, sonrisas pacientes,
sonrisas de cuento.
Sonrisas de odio, sonrisas amadas,
sonrisas de arena, de papel, de nada.
Hay sonrisas eternas, sonrisas de instantes.
Hay sonrisas frías , sonrisas de fuego,
y existen sonrisas que van disfrazadas.
Hay sonrisas de cine, sonrisas calladas,
sonrisas ocultas…
Hay sonrisas que nacen para no morir nunca.
sonrisas que surgen de tiernas miradas,
sonrisas de sueños, sonrisas de abrazos.
Hay sonrisas que son el preludio de una carcajada,
existen sonrisas de picardía, sonrisas amargas,
codiciosas sonrisas, sonrisas del alma.
Sonrisas de afecto, sonrisas de éxito,
también hay sonrisas que dicen que aquí te espero.
Sonrisas odiosas, sonrisas amables,
hay sonrisas forzosas y sonrisas forzadas.
Hay sonrisas que viven en un pensamiento,
sonrisas que huyen, sonrisas pacientes,
sonrisas de cuento.
Sonrisas de odio, sonrisas amadas,
sonrisas de arena, de papel, de nada.
Hay sonrisas eternas, sonrisas de instantes.
Hay sonrisas frías , sonrisas de fuego,
y existen sonrisas que van disfrazadas.
Hay sonrisas de cine, sonrisas calladas,
sonrisas ocultas…
Hay sonrisas que nacen para no morir nunca.
lunes, 30 de enero de 2012
¿Sabes? No lo entiendo, no entiendo como puedo echar en falta algo que nunca he tenido, no entiendo porqué después de tanto tiempo sigo ardiendo con tu fuego, no entiendo cómo te puedo amar sin haberte conocido, no entiendo porqué sigo añorando tu mirada, no entiendo porqué tu voz me saluda a las mañanas y tus labios me dan un beso al acostarme. No lo entiendo. No lo puedo entender, nunca lo he tenido pero noto que me falta.
No entiendo porqué deseo tu sonrisa, porqué quiero evitar tu llanto, no entiendo porqué tu piel es lo mas suave, no lo entiendo, no puedo entenderlo, si nunca te he tocado. No entiendo cómo es posible que mis dedos se entrelacen cada día con tu pelo mientras te miro a los ojos. No entiendo porqué tu risa es lo mas maravilloso, no entiendo porqué la sigo oyendo.
No entiendo porqué te deseo. No entiendo porqué quiero zambullirme en las olas de tu cuerpo. No entiendo nada, no lo entiendo.
Pasan los días y cada día es un recuerdo, ¿por qué?; no lo entiendo. Siempre fuiste una lejana ilusión, un sueño que soñar juntos, nada más que eso, nunca fuiste más porque no podías serlo. Y no entiendo este sentimiento y no entiendo esta añoranza y no entiendo porqué ahora se me apagan los colores. No entiendo porqué si nada me han quitado puedo sentir un vacío tan inmenso.
¿Sabes? No entiendo de que peso me librabas, no entiendo que puse en ti que tanto quiero, no entiendo que hay de mi en ti, no entiendo este vínculo irracional, no entiendo cuan adentro te he tenido, no lo entiendo, no puedo entenderlo estando tan lejos.
¿Sabes? te añoro
¿Sabes? te quiero
No entiendo porqué deseo tu sonrisa, porqué quiero evitar tu llanto, no entiendo porqué tu piel es lo mas suave, no lo entiendo, no puedo entenderlo, si nunca te he tocado. No entiendo cómo es posible que mis dedos se entrelacen cada día con tu pelo mientras te miro a los ojos. No entiendo porqué tu risa es lo mas maravilloso, no entiendo porqué la sigo oyendo.
No entiendo porqué te deseo. No entiendo porqué quiero zambullirme en las olas de tu cuerpo. No entiendo nada, no lo entiendo.
Pasan los días y cada día es un recuerdo, ¿por qué?; no lo entiendo. Siempre fuiste una lejana ilusión, un sueño que soñar juntos, nada más que eso, nunca fuiste más porque no podías serlo. Y no entiendo este sentimiento y no entiendo esta añoranza y no entiendo porqué ahora se me apagan los colores. No entiendo porqué si nada me han quitado puedo sentir un vacío tan inmenso.
¿Sabes? No entiendo de que peso me librabas, no entiendo que puse en ti que tanto quiero, no entiendo que hay de mi en ti, no entiendo este vínculo irracional, no entiendo cuan adentro te he tenido, no lo entiendo, no puedo entenderlo estando tan lejos.
¿Sabes? te añoro
¿Sabes? te quiero
viernes, 27 de enero de 2012
¿Quién no se ha quedado nunca con la mirada perdida contemplado el mar? El mar tiene esa sobrecogedora belleza que le da la inmensidad, el misterio de lo desconocido, el atractivo de saber lo que guarda en lo mas profundo de su ser.
Por eso no es de extrañar que aquel niño se quedara contemplándolo sin ser capaz de articular palabra. Era la primera vez que lo veía y desde ese primer momento supo que lo amaba aunque pasaron muchos años hasta que fue completamente consciente de ello. Desde aquel día, este niño, visitaba siempre que podía el mar. Le llamaba poderosamente la atención poder encontrarlo en tantos sitios diferentes, esperando a que él llegara para brindarle unas olas rompientes, una calma serena o unas espumas blancas acariciando sus pies en una playa desconocida.
Y así, siempre que podía, allí dónde estuviera, procuraba visitar al mar todos los días.
El niño creció, y aquel joven hombre cambió su lugar de residencia a un pueblito marinero, a una pequeña casita dónde desde sus ventanas no solo se veía el mar, se notaba el frescor de sus olas, la humedad de sus aguas y el aroma a salitre.
Y siguieron pasando los años y pocos eran los días que faltaba en su visita a este mar que le tenía enamorado. Estaba en su corazón y cada ola era una caricia, y cada gota de agua sobre su cuerpo un beso. Y quería contárselo al mar y quería que el mar lo supiera, pero ¿cómo se habla con el mar?, cuando le hablaba el mar no le respondía, tal vez no supiera hablar o tal vez, simplemente, ni tan siquiera fuera capaz de escuchar. Pero él quería contarle a su amor todo lo que sentía.
Sentado en el escritorio de su casa, que por supuesto miraba al mar, empezó a escribir todo lo que sentía, todos los recuerdos que tenía desde niño junto al mar y todo lo que había determinado su vida este amor imposible. Compró una preciosa botella de un grueso cristal tallado con mil escenas de mar, pero tan trasparente que se podía leer perfectamente las hojas que había metido dentro. Cerró la botella con su tapón y la selló todo lo bien que pudo. Bajó a la playa y cuando iba a lanzar la botella, sin saber porqué, fue consciente de que el suyo era un amor no solo imposible, también era una amor no correspondido. Y con todas las fuerzas que da la frustración, con todo el odio que surge de una ira por descubrir tantos años después una verdad tan evidente, lanzó la botella al mar y cuanto calló sobre el agua desapareció para siempre de su vista.
Pasaron los años y aquel niño, aquel hombre, cambió poco su vida, y cada mañana al levantarse contemplaba el mar con amargura y melancolía y aunque no quería olvidarlo ya nunca iba a visitarlo.
Al cabo de otros muchos años volvió a bajar a la playa, ya había olvidado la amargura, ya había olvidado la melancolía, ya había olvidado el amor y quiso contemplar y tocar por primera vez el mar sin ojos y manos de enamorado. Pero cuando llegó a la playa, sin ni siquiera llegar a sentir el agua, vio una preciosa botella de cristal tallado con mil escenas de mar perfectamente cerrada y sellada. La abrió y sacó las hojas blancas escritas de su puño y letra y de entre ellas resbaló una gran hoja enrollada de un alga verde y al desplegarla, dibujado con miles de minúsculas conchas había escrito un te quiero.
¿Leerá el mar los mensajes que viajan en botellas?
Por eso no es de extrañar que aquel niño se quedara contemplándolo sin ser capaz de articular palabra. Era la primera vez que lo veía y desde ese primer momento supo que lo amaba aunque pasaron muchos años hasta que fue completamente consciente de ello. Desde aquel día, este niño, visitaba siempre que podía el mar. Le llamaba poderosamente la atención poder encontrarlo en tantos sitios diferentes, esperando a que él llegara para brindarle unas olas rompientes, una calma serena o unas espumas blancas acariciando sus pies en una playa desconocida.
Y así, siempre que podía, allí dónde estuviera, procuraba visitar al mar todos los días.
El niño creció, y aquel joven hombre cambió su lugar de residencia a un pueblito marinero, a una pequeña casita dónde desde sus ventanas no solo se veía el mar, se notaba el frescor de sus olas, la humedad de sus aguas y el aroma a salitre.
Y siguieron pasando los años y pocos eran los días que faltaba en su visita a este mar que le tenía enamorado. Estaba en su corazón y cada ola era una caricia, y cada gota de agua sobre su cuerpo un beso. Y quería contárselo al mar y quería que el mar lo supiera, pero ¿cómo se habla con el mar?, cuando le hablaba el mar no le respondía, tal vez no supiera hablar o tal vez, simplemente, ni tan siquiera fuera capaz de escuchar. Pero él quería contarle a su amor todo lo que sentía.
Sentado en el escritorio de su casa, que por supuesto miraba al mar, empezó a escribir todo lo que sentía, todos los recuerdos que tenía desde niño junto al mar y todo lo que había determinado su vida este amor imposible. Compró una preciosa botella de un grueso cristal tallado con mil escenas de mar, pero tan trasparente que se podía leer perfectamente las hojas que había metido dentro. Cerró la botella con su tapón y la selló todo lo bien que pudo. Bajó a la playa y cuando iba a lanzar la botella, sin saber porqué, fue consciente de que el suyo era un amor no solo imposible, también era una amor no correspondido. Y con todas las fuerzas que da la frustración, con todo el odio que surge de una ira por descubrir tantos años después una verdad tan evidente, lanzó la botella al mar y cuanto calló sobre el agua desapareció para siempre de su vista.
Pasaron los años y aquel niño, aquel hombre, cambió poco su vida, y cada mañana al levantarse contemplaba el mar con amargura y melancolía y aunque no quería olvidarlo ya nunca iba a visitarlo.
Al cabo de otros muchos años volvió a bajar a la playa, ya había olvidado la amargura, ya había olvidado la melancolía, ya había olvidado el amor y quiso contemplar y tocar por primera vez el mar sin ojos y manos de enamorado. Pero cuando llegó a la playa, sin ni siquiera llegar a sentir el agua, vio una preciosa botella de cristal tallado con mil escenas de mar perfectamente cerrada y sellada. La abrió y sacó las hojas blancas escritas de su puño y letra y de entre ellas resbaló una gran hoja enrollada de un alga verde y al desplegarla, dibujado con miles de minúsculas conchas había escrito un te quiero.
¿Leerá el mar los mensajes que viajan en botellas?
lunes, 9 de enero de 2012
Tal vez haya un nuevo sol para aquellos a los que la noche se les está haciendo demasiado larga, tal vez haya un cielo pintado de estrellas, tal vez haya una uña de una luna menguante, tal vez escape un fotón de luz por alguna rendija de una puerta sellada a la esperanza. Tal vez escape pronto, habrá que estar allí para recogerla, para que esta noche gélida y negra no se alargue demasiado, para que esta noche de soledad y silencio empiece a despertar con música de fondo.
No puede quedar en el olvido ¡jamás! Nunca estará ahí, nunca. Se alojará entre los tiernos recuerdos, entre las viejas añoranzas y vivirá en la nostalgia para siempre. ¿Por qué algo que fue de vivos colores solo puede recordarse de un gris intenso?
El ciclo de la vida, nacer para morir, el camino solo lleva en una dirección, paremos para al menos para admirar el paisaje y buscar en las revueltas de los senderos mundos mejores que visitar e historias que nos llenen de sonrisas.
No puede quedar en el olvido ¡jamás! Nunca estará ahí, nunca. Se alojará entre los tiernos recuerdos, entre las viejas añoranzas y vivirá en la nostalgia para siempre. ¿Por qué algo que fue de vivos colores solo puede recordarse de un gris intenso?
El ciclo de la vida, nacer para morir, el camino solo lleva en una dirección, paremos para al menos para admirar el paisaje y buscar en las revueltas de los senderos mundos mejores que visitar e historias que nos llenen de sonrisas.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Puedes decirme adiós,
puedes decirme adiós para siempre.
Puedes decírmelo sin mas,
acompañado de una sonrisa,
sin mas explicaciones.
Tu sentimientos no te traen a mi,
puedes decirme adiós,
no te preocupes, dime adiós
pero no me tengas esperando.
No te preocupes por el dolor,
se que no volverás
pero muero mientras te espero,
dime adiós para que deje de esperarte.
Dime adiós, no sientas pena por las lágrimas que veas.
Llorare tu perdida,
un día, dos, tal vez mil años
pero al menos no lloraré tu espera eternamente.
Dime adiós, por fin.
Dímelo y libérame
Dímelo o no vuelvas a dejar
que esté tan solo.
puedes decirme adiós para siempre.
Puedes decírmelo sin mas,
acompañado de una sonrisa,
sin mas explicaciones.
Tu sentimientos no te traen a mi,
puedes decirme adiós,
no te preocupes, dime adiós
pero no me tengas esperando.
No te preocupes por el dolor,
se que no volverás
pero muero mientras te espero,
dime adiós para que deje de esperarte.
Dime adiós, no sientas pena por las lágrimas que veas.
Llorare tu perdida,
un día, dos, tal vez mil años
pero al menos no lloraré tu espera eternamente.
Dime adiós, por fin.
Dímelo y libérame
Dímelo o no vuelvas a dejar
que esté tan solo.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Tú que me visitas casi cada noche,
que pasas por aquí sin decir nada,
crees que solo dejas el rastro de un número que avanza,
y sin saberlo dejas también un sonrisa
que ilumina mi cara al saber que has vuelto.
Tú que me visitas de madrugada,
¿qué buscas? ¿qué encuentras?
¿por qué vuelves?
Tú que me visitas cuando estoy dormido,
dime algo de ti, déjame un recuerdo,
un simple comentario para saber que existes.
que pasas por aquí sin decir nada,
crees que solo dejas el rastro de un número que avanza,
y sin saberlo dejas también un sonrisa
que ilumina mi cara al saber que has vuelto.
Tú que me visitas de madrugada,
¿qué buscas? ¿qué encuentras?
¿por qué vuelves?
Tú que me visitas cuando estoy dormido,
dime algo de ti, déjame un recuerdo,
un simple comentario para saber que existes.
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